En Hidráulicas Miñana somos especialistas en el mantenimiento, limpieza y tratamiento del agua de piscinas en Gandía, Playa de Gandía y Oliva, tanto para piscinas privadas como comunitarias.
Ofrecemos un servicio flexible y personalizado, adaptado a las necesidades de cada cliente y con un equipo técnico altamente cualificado, garantizando siempre la calidad del agua y el correcto funcionamiento de las instalaciones.
Cualquier incidencia detectada será comunicada directamente a la propiedad, y nuestro servicio técnico propio se encargará de resolverla de forma rápida y eficaz.
Presentamos los últimos proyectos ejecutados en "mantenimiento y limpieza de piscinas". Hidráulicas Miñana dispone de un servicio técnico propio que soluciona de forma rápida cualquier incidencia en sus skimmers, filtros o bombas de agua. Si quiere que el agua de su instalación luzca tan transparente como las de nuestro porfolio, contacte con Hidráulicas Miñana en Gandia para diseñar su plan de mantenimiento a medida.
Es la consulta de emergencia más común. El agua verde indica la presencia de algas debido a la falta de desinfectante o un desajuste químico. Para solucionarlo se debe:
• Medir la presencia de fosfatos.
• Regular el pH.
• Realizar un tratamiento de choque con cloro rápido (granulado o Hipoclorito + activador).
• Frotar las paredes.
• Dejar la filtración funcionando de manera continua durante 24-48 horas.
El agua verde es el problema más común y se soluciona mediante un protocolo estricto:
• Regular el pH estrictamente entre 7,2 y 7,4.
• Realizar una cloración de choque (añadir el triple de cloro rápido habitual).
• Cepillar paredes y suelo para desprender las algas.
• Añadir un algicida concentrado y dejar la filtración fija durante 24-48 horas.
El rango ideal del pH debe estar estrictamente entre 7,2 y 7,6. Si el pH está alto (alcalino), el cloro pierde hasta un 80% de su poder desinfectante y el agua se vuelve turbia. Si está bajo (ácido), provoca irritación en los ojos y la piel de los bañistas, además de corroer las partes metálicas y los componentes de la depuradora.
El agua turbia suele deberse a un filtrado deficiente o a partículas tan pequeñas que el filtro no logra retener. La solución consiste en realizar un lavado del filtro y aplicar un floculante o clarificador. Este producto agrupa las micropartículas en suspensiones más grandes para que caigan al fondo, facilitando su recogida con el limpiafondos.
Durante la temporada de baño en verano, el sistema de filtración debe funcionar entre 6 y 8 horas diarias. Lo ideal es repartir este tiempo en las horas de mayor insolación y uso. Una regla básica profesional indica que toda el agua de la piscina debe pasar por el filtro al menos dos veces al día.
Dependera directamente de la ubicación y uso de la misma.
• A diario: Se deben recoger las hojas e insectos flotantes con el recogehojas y vaciar los cestos de los skimmers para no obstruir la succión.
• 1 o 2 veces por semana: Se debe cepillar la línea de flotación (donde se acumulan grasas y cremas) y pasar el limpiafondos manual o programar el robot automático.
Gracias a los tratamientos químicos modernos, no se recomienda vaciar la piscina cada año. El agua se puede mantener en perfectas condiciones entre 3 y 5 años. Solo se debe vaciar por completo si el agua está excesivamente saturada de estabilizante químico (ácido cianúrico) o si se requieren reparaciones estructurales en el vaso.
La dosis de mantenimiento estándar para cloro granulado o líquido es de unos 20 gramos por cada 10.000 litros de agua diariamente, adaptando la cantidad según el uso de los bañistas y la temperatura ambiental. El nivel de cloro libre residual en el agua testada siempre debe mantenerse estabilizado entre 0,5 y 2 ppm (partes por millón).
Para evitar vaciarla o que el agua se pudra, se debe realizar el proceso de invernación cuando la temperatura baje de los 15 °C. Esto implica limpiar a fondo el vaso, ajustar el pH, añadir un producto invernador concentrado para evitar algas y microorganismos, y colocar una cubierta de lona protectora para bloquear la luz solar y la suciedad.